miércoles, 6 de octubre de 2010

NO COMERSE UNA ROSCA

¿Sabías por qué NO COMERSE UNA ROSCA es sinónimo de no tener éxito con las mujeres/hombres?. Cuando no hay manera de ligar, cuando no se consiguen relaciones amorosas, se dice de uno que no se come una rosca.

Se trata de una metáfora sexual que ha trascendido su significado original. Así se aplica a cualquier situación en la que no conseguimos lo que nos proponemos: al que suspende los exámenes, al que busca trabajo y no encuentra, al que no acierta en el juego…

Esta expresión tiene su origen en la típica rosca que, con su agujero central, siempre ha tenido una interpretación sexual. Sentido que se refuerza añadiendo un huevo tapando el hueco (como ocurre en la mona de Pascua). Así, la rosca y el huevo evocan la semilla y el embrión, el origen de la vida.

En las fiestas tradicionales de los pueblos —con motivo de celebraciones en torno a un santo o cualquier otro motivo relacionado con el calendario agrícola— era costumbre obsequiarse unos a otros con roscas, particularmente las jóvenes que regalaban roscas por ellas cocinadas al mozo de su preferencia. Este regalo llevaba implícito un mensaje de insinuación amorosa.

Entonces, el joven que recibía tales regalos se podía comer su (o sus) roscas, y aquél que no despertaba tales sensaciones en ninguna muchacha… pues… no se comía una rosca.



© Fini Calviño