jueves, 27 de mayo de 2010

INDECENTE

Me  gustaría transmitirle a todos los políticos lo que yo considero indecente. Sé que estáis/estamos quemados con este tema, pero lo único que no me pueden quitar es el derecho al pataleo...
                            
                INDECENTE,  es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a  6.500 €/mes.

                INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un  cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos  de un ayuntamiento de tercera.

                INDECENTE, es que los políticos se  suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por  unanimidad, por supuesto, y al inicio de la  legislatura).

                INDECENTE, es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

                INDECENTE, es que un ciudadano tenga que  cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste  sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión  máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

                INDECENTE, es que los  diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país  que están  exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

                INDECENTE,  es colocar en la administración a miles de asesores  (léase amigotes con sueldo)  que ya desearían los técnicos más cualificados.

                INDECENTE, es el  ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobados por los  mismos políticos que viven de ellos.

                INDECENTE, es que a un  político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para  ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).

                INDECENTE, es el coste que representa para la  ciudadanía sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en  gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

                INDECENTE, es que  sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

                INDECENTE,  es que sus señorías, cuando cesan en el cargo, tengan un colchón del 80%  del sueldo durante 18 meses.

                INDECENTE, es que ex ministros, ex  secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son  los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

                INDECENTE, es que se utilice a  los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los  funcionarios sólo representan un coste para el bolsillo de los  ciudadanos.

                INDECENTE, es que nos oculten sus privilegios  mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.

¿Y  mientras, hablan de política social y derechos sociales?

¡¡QUÉ  INDECENTE!!

© Fini Calviño