lunes, 30 de enero de 2012

¿SON NECESARIOS LOS RECORTES SOCIALES?


En mi opinión, No. La maquinaria de comunicación/manipulación que se ha puesto en marcha en este país, me resulta muy peligroso.  

Están consiguiendo que las personas que tenemos un trabajo, nos sintamos que somos unas privilegiadas, cuando siempre creí que el trabajo era un derecho. 

La pasividad que tenemos en este país, con todo lo que está sucediendo me da que pensar que muchos no se creen lo que está pasando y acepten con normalidad que para salir de esta crisis no queda más remedio que  hacer unas políticas de recortes sociales. 

Aún dando por cierto que nuestro gasto público es del 46% seguiría siendo sostenible para este país. Y vosotros pensaréis, si claro, llego yo, sin tener ni idea de economía y dice que tiene la receta para salir de la crisis. 

Tenéis razón, no tengo ni idea, pero lo que si sé es que cuando me estaba preparando las oposiciones, tuve que estudiar y mucho, la Constitución Española, la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (que es la biblia de la Administración) y otras muchos leyes que sí me han hecho tener mi propia opinión. 

Por eso, me reafirmo en que sí sería sería sostenible mantener nuestro estado de bienestar social,  

Tiene que haber un control real sobre la malversación y/o mal uso del dinero público y un sistema de control del gasto público en el que funcionen de manera eficiente los órganos fiscalizadores y en España existen, sino que se lo pregunten a todas y todos los que hemos sufrido una oposición, ¿cuántos órganos hemos tenido que estudiar, desde su composición, a cómo se nombran, pasando por sus competencias?. Es más, cuando lo estudias, te parece que las Administraciones Públicas son “tan transparentes”

Repito, en España existen, están los tribunales de cuentas regionales,  los órganos consultivos, los consejos económicos y sociales, las cámaras de cuentas y hasta los tribunales de justicia, pero por desgracia son una simple prolongación del poder político.




© Fini Calviño