lunes, 19 de marzo de 2012

Papá

Papá, a estas alturas de la vida ya nos hemos dicho casi todo, y casi todo es poco para poder decirte todo lo que siento por ti. Te quiero Papi. Reitero una vez más lo orgullosa que me siento de tener en mi vida a un padre y a una madre como lo eres tu y como lo es mamá. 
A pesar de la distancia, diariamente, con tus palabras, con tu lucha, con tu fuerza, con tus ganas de vivir, con el amor que sientes hacia tu mujer, hacia tus hijas y hacia tus nietos y nieta, me estás dando un lección maravillosa de amor, generosidad y esperanza.

¡¡Felicidades Chato!!

© Fini Calviño