domingo, 8 de mayo de 2011

GESTIÓN DE LA DESCONFIANZA

Debe ser que la vida, a medida que te pone a prueba y a base de "palos" te vuelve desconfiada, por eso en estos momentos me siento muy sensible a lo que denomino la "gestión de la desconfianza."

Hoy, a pocas horas que acabe del domingo, ya me encuentro pensando en mi trabajo. En mi caso, me resulta sumamente cansino y agotador estar permanentemente con el putadómetro (o sensor de putadas) encendida y bien calibrada... siempre atenta a las jugadas de los demás, si dijo eso y no aquello, si aquel oculta algo a éste otro, si mejor no le digo nada no vaya a ser que entonces... ¡buf!... lo dicho: Extenuante

Pero, ¿os imagináis poder actuar siempre de "buena fe" y estando segura de que los demás también actúan de la misma forma?... ¿os imagináis qué descanso, qué torrente de energía malgastada se podría aprovechar para mejores fines?...  ¿Qué pasaría si toda la energía y esfuerzo que dedicamos a la gestión de la desconfianza se utilizase en colaborar y aportar valor al proyecto común?

Hoy, una persona muy especial e importantísima para en mi vida, me hizo reflexionar sobre el valor que tiene que te den el sitio que te corresponde para sentir que estás ahí y el valor que tiene que te hagan sentir, así mismo, que tus opiniones son escuchadas.




© Fini Calviño