martes, 21 de abril de 2015

La felicidad ah ah ah

Todas las personas tenemos diferentes ideas de cómo alcanzar la felicidad plena.

Hay muchos factores que pueden afectar a nuestras sensaciones, desde una compañía tranquila hasta los olores presentes en el aire. Quizás, ni te das cuenta de que estas influencias contribuyen a nuestra satisfacción vital en general. 

La felicidad es una elección:
Como dijo Aristóteles, “la felicidad depende de ti”. Quizás, la forma más simple de encontrarla es aceptar que depende de nosotras mismas. Un 40% de nuestros niveles de felicidad está a nuestro alcance, según un estudio de 2013. Para aprovechar bien la felicidad, adoptemos pequeños hábitos -como alargar los instantes positivos y obligarnos a sonreír- y así empezaremos a sentir alegría por nosotras mismas.

El clima también puede influir en tu sentimiento de felicidad:
Si vives en una zona templada, es posible que seas una persona más alegre. Algunas investigaciones han descubierto que existe una correlación entre la felicidad y el clima suave. Al igual que las temperaturas cálidas pueden animarte, unas condiciones climatológicas más duras pueden tener un efecto negativo. Durante los meses de invierno, muchas personas desarrollan un trastorno afectivo estacional, debido en gran parte a la falta de luz que conlleva dicha estación.

La felicidad tiene fragancia:
Si quieres sentir más alegría, quizás es el momento de parar y empezar a oler rosas. Tal cual. En la Universidad de Florida, han descubierto que el olor de las flores tiene una influencia positiva en las emociones. Otros estudios revelaron que algunos perfumes tiene un efecto prosocial y hacen que la gente sea más altruista.

La música puede levantarte el ánimo:
¿Una canción alegre puede animarte? En un estudio publicado en el Journal of Positive Psychology, se demostró que los que escuchaban música estimulante tenían más capacidad para estar de buen humor.

La felicidad aumenta cuando te haces mayor:
Quizás es el momento de olvidarse de todas las creencias sobre la felicidad y la juventud. Los resultados de 2013 de los sondeos de Harris Poll mostraron que la satisfacción es más alta en los adultos entrados en edad que en los más jóvenes. Casi el 50% de los estadounidenses mayores de 65 es muy feliz, frente a solo el 31% de las personas entre 18 y 24 años.

Ser generosa también puede hacerte feliz:
Ya sea mediante una organización benéfica o mediante un gesto amable, el altruismo nos hace más felices. Un estudio descubrió que la alegría de ser voluntario incluso podía aumentar la longevidad.

La alegría es contagiosa:
Relacionarte con gente feliz también te hará más feliz a ti, según un estudio publicado en el British Medical Journal. La investigación reveló que si un amigo íntimo tuyo es feliz, se incrementan en un 15% tus posibilidades de ser feliz. Incluso si a tu alrededor la gente está contenta (aunque no la conozcas muy bien o sea amiga de tus amigos), aumentan un 6% las oportunidades que tienes de estar contenta.

Ponerte un poco nostálgico puede ayudarte a ver el lado bueno de las cosas:
Recordar el pasado con cariño nos hace mirar al futuro con optimismo, de acuerdo con un estudio de Personality and Psychology Bulletin. Los investigadores descubrieron que los recuerdos del pasado ayudan a mantener la sensación de autoestima, y aumentan el optimismo por lo que está por venir. Asimismo, la nostalgia nos ayuda a sentirnos menos solos. Parece una buena excusa para ponerse a hojear esos álbumes de fotos antiguas.

La gente feliz prefiere tener conversaciones más profundas:
Los seres humanos exuberantes son mariposas sociales, pero solo si evitan los comentarios banales. Los investigadores de la Universidad de Arizona descubrieron que el pico de la felicidad crecía cuando, durante una interacción social, la gente entablaba conversaciones más sustanciales.

Una mente rápida está relacionada con la positividad:
Si eres ingeniosa y presumes de leer muy rápido, quizás tu actitud es más optimista. Un estudio publicado en Psychological Science descubrió que la felicidad suele estar asociada con la rapidez de los pensamientos.

La satisfacción en el trabajo puede influir en tu felicidad:
Un examen publicado en el Journal of Occupational and Organizational Psychology relacionó la felicidad y el trabajo con la satisfacción vital y la felicidad en general. Otro estudio llevado a cabo por la Universidad de Aberdeen reveló que el sentirse realizado en el trabajo se consideraba uno de los factores más importantes para el bienestar y la felicidad.

© Fini Calviño